(Des)Propósitos para el 2013

Ya hemos entrado en el 2013 (y despedido del 2012). En este momento deberé estar con resaca alimenticia, y algo de resaca alcohólica como mal bebedor social que soy, después de tanto atracón natural por estas fechas. (Mañana a dieta desintoxicante a base de líquidos). Por la hora a la que se publica esta entrada debería estar desperezándome mientras pienso, medito y sufro con que la cosa aún no ha terminado. Todavía queda el almuerzo de Año Nuevo (hoy) y el del día de Reyes. Apunto recordatorio para invertir en las empresas de infusiones digestivas para el año que viene. En enero se deben forrar los de Pompadur y los de Hornimans. Por si las moscas, dejé programada —milagros de la técnica— esta entrada ayer, cuando aún no había sucumbido al dios Baco.

Signo de nuestra tontería supina es aprovechar el cambio de año, tal vez por la felicidad que provoca el contexto amigable y familiar, o por la sensiblería etílica, para hacer propósito de enmienda con nosotros mismos y darmos una nueva oportunidad para hacer todo lo que no hemos hecho ya. Tal vez la enésima vez sea la vencida, nos convencemos. Hinchamos pecho y sin despeinarnos ni ruborizarnos —ya se sabe que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver— hacemos la lista de todo lo que vamos (o pretendemos) hacer en el año que nos recibe con los brazos abiertos. Aunque al final —y tal como ha demostrado este 2012 pasado— lo que tiene abierta es la boca y no los brazos. De forma tal que el paso del año es lo mismo que el tránsito intestinal y, tras 365 o 366 días, acabamos comiendo las uvas celebrando que acabamos de salir por el ano del último año, o sea ser defecados, mayoritariamente intactos, y que tenemos oportunidad de repetir experiencia en la montaña rusa que será el que estrenamos.

Aunque talludito ya —que a mis cuarenta años y medio debería demostrar con mayor ahínco que tengo los pies en el suelo—, no puedo evitar mentirme otro año más y proponerme dedicar tiempo a infinitas cosas. Tal vez influya mi creencia desde la cabeza a los pies de que lo último que uno tiene que perder en la vida no es la fe sino la ilusión. Ya lo decía Einstein con su «La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente». Pero no sé si en esta frase «ilusión» hace más referencia al deseo y la pasión por hacer y ser (valor positivo) o si en realidad da igual el tiempo verbale que siempre seremos unos ilusos (valor negativo). Hoy prefiero quedarme con la primera opción.

Así que, sin más dilación, aquí va la lista de lo que me gustaría hacer este año. La salvedad es que, tal vez por viejo ya, le he puesto una probabilidad de éxito. Iluso invencible, optimista irredento, pero no tan irresponsable como para afirmar tozudamente que lo haré.

  1. Sobrevivir al 2013. Probabilidad de éxito (pde) del 99,9% [1]
  2. Comprar un Raspberry Pi y conectarlo a la tele como Media Center. pde: 90%
  3. Convertirlo en algo más útil mediante programación. pde:30%
  4. Adquirir un Netduino. pde: 75%
  5. Hacer un robot programado con el anterior (o proyecto igualmente interesante). pde: 5%
  6. Acudir a clases de piano. pde: 10%
  7. o comprarme un teclado similar a un piano. pde: 20%
  8. y ponerme en plan autodidacta. pde: 5%
  9. Terminar “Abu Simbel Profanation Tribute” para iOS. pde: 30%
  10. Terminar Juego 1 (no doy normbres para mantener la sorpresa). pde: 20%
  11. Terminar Juego 2. pde: 10%
  12. Terminar la página Web de pinturas de mi padre. pde: 40%
  13. Terminar mi web personal. pde:15%
  14. Aprobar el curso de Coursera Game Theory. pde: 70%
  15. Aprobar el curso Pattern-Oriented Software Architectures for Concurrent and Networked Software. pde: 60%
  16. Aprobar el curso Linear and Discrete Optimization. pde: 50%
  17. Aprobar el curso… Tengo en plan unos 12 cursos en Coursera, de momento. Al cuarto le asigno un pde de 30%, al quinto un 10% y al resto un 1%
  18. Obtener el carné de conducir. pde: 30% [2]
  19. Retomar (y aprobar el primer cuatrimestre) del Grado de Matemáticas. pde: 20%
  20. Bajar 1-5 kilos de peso (pde: 75%), 6-10 kilos (pde: 55%), 11-15 kilos (pde: 20%) y bajar 18 kilos (ideal, pde: 1%)
  21. Apuntarme a clases de Tai Chi. pde: 10%
  22. Cuando consiga bajar 10 kilos (pde: 20%) aplicar y conseguir el plan c25k. pde: 5% [3]
  23. Recuperar los kilos que pierda, y algunos más. pde: 100% [4]
  24. Aprobar el First Certificate o equivalente de inglés. pde: 50%
  25. Retomar las clases de alemán (y llegar a nivel de preguntar por direcciones). pde: 25%
  26. Retomar las clases de japonés (y llegar, también, a nivel de preguntar por direcciones). pde: 10%
  27. Retomar las clases de esperanto [5]. pde: 1%
  28. Leer un libro no técnico [6] a la semana. pde: 1%
  29. o leer un libro no técnico cada dos semanas. pde: 25%
  30. o leer un libro no técnico cada tres semanas. pde: 80%
  31. de paso, aprovechar y terminar ya de una vez la colección de Terry Pratchet [7]. pde. 40%
  32. Ahorrar. pde: 1% (¿A quién pretendo engañar?)
  33. Para acabar, ser mejor persona. pde: 0%

Salvo porque las estadísticas dicen que tengo una probabilidad de casi el 100% sobrevivir otro año más, y de que da igual lo que adelgace que al final volveré a coger el peso que tenía de partida, sé que casi nada de lo que pongo en la lista anterior lo llegaré a conseguir/hacer/lograr. En fin, aunque de ilusiones no se vive, ahi quedan lanzadas las mías, un año más, al vacío sideral del ciberespacio. En general ajeno a todo lo que yo quiero hacer. Pero esto, en lugar de hacerme sentir peor, me empuja a seguir intentándolo.

Que tengan un muy buen comienzo de año y, reitero, no pierdan las ilusiones por hacer cosas. La vida es demasiado breve. Y lo peor es descubrir que ya no queda tiempo para hacer todo aquello que soñaron hacer algún día. Sueñen y, en la medida en que esto sea posible, sean mejores personas. En especial con ustedes mismos.


[1] Extrapolado toscamente del informe «Patrones de mortandad en España en 2009», disponible en http://www.mspsi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/estadisticas/estMinisterio/mortalidad/docs/Patrones_de_Mortalidad_en_Espana_2009.pdf. [2] No, no tengo carné de conducir. Es una historia vieja, pero la realidad es que nunca lo he echado de menos. Aunque claro, mi mujer me recuerda de forma repetida lo bien que vendría que yo también tuviese carné. Tal vez debería hacerle el gusto este año. [3] No puedo empezar antes porque me reventaría las rodillas y los tobillos por el sobrepeso. [4] No es que me haga gracia ni que sea realmente un proyecto, pero la realidad es que al finalizar cada año, más o menos cuando toca la revisión médica de empresa, he recuperado todo el peso que hubiera podido perder durante el año. A veces incluso ganados unos kilos. [5] Hace mucho tiempo se me metió en la cabeza aprender esperanto (en lugar del klingon, que me parece demasiado friki) y me puse a ello. Algunas cosas aprendí a decir, pero ya las he olvidado completamente. Me gustaría retomar y ser capaz de escribir una entrada sencilla en el blog en esta lengua sintética. [6] Entiendo por «técnica» todo lo que leo referente a mi profesión. Intento a día de hoy que el 50% del tiempo que dedico a leer sean libros que no tengan que ver directamente con mi trabajo. Aunque sean técnicos en el sentido propio, no lo son para mi profesión. ¿Qué, nadia se ha puesto a leer sobre mecánica de coches últimamente? [7] Y así liberar una estantería. Para 2020 (si llego), me gustaría que todo lo que poseo esté en formato digital exclusivamente.

Esta entrada ha sido importada desde mi anterior blog: Píldoras para la egolatría

Es muy probable que el formato no haya quedado bien y/o que parte del contenido, como imágenes y vídeos, no sea visible. Asimismo los enlaces probablemente funcionen mal.

Por último pedir diculpas por el contenido. Es de muy mala calidad y la mayoría de las entradas recuperadas no merecían serlo. Pero aquí está esta entrada como ejemplo de que no me resulta fácil deshacerme de lo que había escrito. De verdad que lo siento muchísimo si has llegado aquí de forma accidental y te has parado a leerlo. 😔